La UCV al ritmo de la música: un viaje al clasicismo europeo a la pasión latinoamericana

 


La tarde del pasado miércoles 17 de junio, la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela se transformó en un escenario de intimidad y virtuosismo. La Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV) presento su "Gala de Cámara", el concierto número 12 de un exitoso ciclo que busca acercar la música académica a diversos espacios culturales. 

En una colaboración estrecha con la Dirección de Cultura, la jornada ofreció un repertorio que transitó con maestría desde las estructuras clásicas hasta el fervor de los ritmos del sur.

El programa inicio con la elegancia técnica de las maestras Olena Vrublevska (violín) y Olga Tkachenko (viola). Ambas dieron vida al dúo para violín y viola n.2 de W.A Mozart, donde el dialogo entre los instrumentos capturó de inmediato la atención de los presentes. 

Posteriormente, el escenario recibió al Staccato Quartet, integrado por los experimentados profesores Enyer Castro (violín 1), Asmir Hernández (violín 2), Daniela Marín (viola) y Óscar Medina (cello). El cuarteto deleitó a la audiencia con una selección excepcional: la ligereza de "The Lark Quarte" de K. Haydn; la identidad nacional de la "Fuga Criolla" de Juan Bautista Plaza; y la intensidad dramática de la "Muerte del Ángel" de Astro Piazzolla. 


Durante el encuentro, se invitó a los mismos profesores de la sinfónica a tomar la palabra para explicar los detalles de las obras, permitiendo que el público no solo disfrutara de la ejecución, sino que comprendiera la historia detrás de cada pieza. Esta interacción humanizó el escenario y profundizó la conexión emocional con los asistentes.

Entre el público se encontraba Solange Castillo, bióloga egresada de la UCV y asidua asistente a los eventos culturales del recinto. Para Castillo, quien frecuenta tanto los recitales de la Sinfónica así como los del Sistema de Orquestas, la presentación fue "buenísima, bellísima y de primera". Destacó que siempre intenta participar en estos actos por su alta calidad. 

La reacción general fue de profunda emoción: los presentes premiaron la destreza de los músicos con cálidos aplausos, reafirmando que la Sala de Conciertos sigue siendo un refugio vital para el arte.




Colaboración: Aury Castillo
Fotos: Juan Pablo Pérez