Este 21 de abril se conmemora el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación. Fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas en 2017 para fomentar nuevas ideas y soluciones originales a nivel global. Promover el uso del pensamiento creativo multidisciplinario en la solución de problemas, el desarrollo económico y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU son algunos de los objetivos de esta particular celebración.
Sergio Marcano, miembro del equipo de la Dirección de Cultura, docente y promotor cultural, es uno de los cientos de trabajadores de la UCV que ha puesto su creatividad para impartir conocimiento, documentar parte de la historia del país y reinventarse frente a la crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela desde hace más de dos décadas.
Cultura UCV al Día conversó con Marcano sobre su proceso de trabajo, sus obras y los pasos para el registro de Propiedad Intelectual de sus piezas.
-¿Cuál fue el "momento Eureka" de su proyecto?, ¿cómo nació la idea?
-Sergio Marcano: Desde que tengo uso de razón siempre he sido una persona creativa y de manera metódica he procurado darle un espacio y un tiempo diario a la creación, un momento cotidiano, para sentarme a pensar y a trabajar en lo que sea que considero tiene que ser expresado.
“A mi edad he tenido muchas ideas, algunas de ellas, las que han conseguido financiamiento y
gente que me apoye en su realización, se han convertido en cortos, mediometrajes y
largometrajes, sobre todo en el ámbito documental; pero con el avance de la crisis nacional
-porque para realizar cine se necesita del esfuerzo colectivo de profesionales y especialistas y
equipos que resultan costosos-, fui poco a poco abrazando la redacción, la creación retórica,
como mi principal fuente de expresión creativa; esto porque solo depende de mi esfuerzo y
de un documento en blanco. Ahí en ese espacio, que suele estar en la quietud silenciosa de la madrugada, siempre me encuentro con esa voz personal que me impulsa a mover los dedos sobre el teclado, materializando las ideas que brotan en mi cabeza, en mi imaginación y en mi impulso creativo”.
-¿Por qué decidió dar el paso y registrar su idea en el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI)?, ¿qué sintió al hacerlo oficial?
-SM: La verdad es que yo creo bastante en el copyleft (que es un modelo de licencia libre sobre la creación) siempre y cuando se respeten y se mencionen debidamente los créditos creativos
correspondientes de la obra original; razón por la cual, todo lo que he hecho como realizador audiovisual/cinematográfico puede encontrarse en mi canal de Youtube y todo lo que he escrito se encuentra en mi blog personal.
“Las ideas que llevé al Sapi están directamente relacionadas con el tipo de documentación
formal exigida, por el CNAC (Centro Nacional Autónomo de Cinematografía), así como otros
concursos internacionales, esto para poder solicitar y acceder a sus fuentes de financiamiento”.
-Para el Día de la Creatividad…, ¿qué mensaje le darías a otros creadores que tienen miedo de formalizar sus proyectos?
-SM: Lo que siempre le digo a mis estudiantes de cine -a quienes semestre tras semestre, los pongo a realizar cortos documentales y de ficción en la cátedra de Realización Audiovisual y
Cinematográfica de la Escuela de Artes de la UCV-: que confíen en su intuición, que nadie
sabe más de lo que quieren contar que ellos mismos, que se escuchen, que su voz interna es
la misma esencia de su alma y de su humanidad.
“Luego, que sean exigentes consigo mismos, que entiendan que hay una historia del cine (y del
arte en general) de gente creativa que estuvo en este mundo antes que ellos, esto para que
no pequen de ingenuos y crean que están descubriendo el agua tibia, y finalmente que, una
vez estén identificados sus conceptos, que trabajen arduamente en mejorarlos. Y eso suele bastar, si tienes la creación, el impulso creativo, en tu corazón, en tu mente y en tu espíritu”.
A lo largo de más de tres década de carrera, Sergio Marcano ha realizado y registrado los siguientes proyectos: los guiones “Sangre de mi Sangre” y “Caracas tiempo real”; el cortometraje ficción “Nirvana” y los largometrajes documental: “La edad de oro del cine venezolano: Los 70s” y “La edad de oro del cine venezolano: los 80s”.

