Morella Alvarado: “Yo creo que la gestión cultural pública tiene que brillar”



En julio de 2023 el profesor Víctor Rago asumió formalmente el cargo de rector de la Universidad Central de Venezuela. Casi un año más tarde, anunció el equipo que lo acompañaría en la Dirección de Cultura, el órgano encargado de gestionar, promover y difundir el patrimonio artístico y la actividad creativa de la casa que vence las sombras. Morella Alvarado, académica, investigadora y gestora cultural fue la persona que llamó para dirigir la dependencia y volver a poner a la universidad en el mapa del quehacer cultural del país. 

En casi dos años de gestión, Alvarado junto al equipo de la Dirección de Cultura, ha conseguido retomar La Voz Ucevista; el Encuentro de Teatro Universitario; la reactivación  del Teatro y Títeres Cantalicio; la rehabilitación de la Sala de Arte y Ensayo del Teatro Universitario; el regreso del Orfeón Universitario a su sala de ensayos luego de casi una década; y la conformación del Consejo Central de Cultura. La crisis económica y social de los años 2015-2019, el apagón que dejó a oscuras al país en el año 2019, luego el confinamiento y el Estado de Excepción de Alarma en todo el Territorio Nacional decretado por la pandemia de la covid-19, ocasionaron que algunas de las actividades y encuentros culturales de la universidad -semilleros de creadores e intérpretes venezolanos- dejaran de celebrarse. 

Cultura UCV al Día conversó con la gestora cultural sobre sus primeros años en la Dirección; la reactivación de los espectáculos en el Aula Magna; la reanudación en eventos y festivales emblemáticos de la UCV; cuál será la respuesta de esta dependencia del rectorado a los cambios que está atravesando el país tras los sucesos del pasado 3 de enero; y sobre la distinción como una de Las 100 protagonistas, reconocimiento que otorga la Embajada de Países Bajos en Venezuela. 


-¿Cuál es su balance de estos primeros años de gestión?

-El 2024 fue el año del inicio y el 2025 fue el de la estabilización. Cuando asumimos la Dirección de Cultura veníamos de momentos muy difíciles, la crisis económica, el déficit presupuestario y la pandemia, que obligó a cerrar los espacios. En ese tiempo (pandemia) el Aula Magna se contaminó. Varios elementos se conjugaron para que se detuviera la programación cultural de la universidad. Luego vino la Comisión Presidencial -una comisión que creó el Gobierno con un presupuesto que debería ser asignado a la universidad para que nosotros coordinaramos los trabajos. La Comisión hizo, en los espacios de la Dirección de Cultura, un primer trabajo de remozar, limpiar, desinfectar, aspirar y restablecer el aire acondicionado en el Aula Magna. En junio de 2024 se abrió de nuevo el Aula Magna y con esto, la universidad volvió a ser uno de los centros de acción cultural de la ciudad. Al poco tiempo tuvimos que postergar la programación, por los eventos post electorales del 28 de julio. Durante el cuarto trimestre del año 2024 fue cuando empezó a verse lo que estábamos haciendo. 

“Hoy el presupuesto asignado a la universidad y a cultura sigue siendo insuficiente, pero al tener un espacio en pleno funcionamiento nosotros buscamos aliados que nos han permitido generar la programación de 2024 y 2025, que ha sido bastante significativa. Porque nos dimos cuenta que efectivamente tenemos muchos aliados, vinculados a las agrupaciones culturales, a las instituciones, a empresas; quienes han decidido apostar por la universidad y brindarle apoyo. Esa ha sido la fórmula: aliados, una infraestructura en condiciones y un equipo dispuesto. Yo siempre cuento que cuando llegué aquí no había ni un martillo. Ahora hay martillo, hay caladora, hay consola; hay una dotación importante. También gracias a ese manejo económico que tenemos de nuestro espacio, existe la posibilidad de brindar aportes para quienes laboran en las producciones. El aporte más alto que se hace en los teatros públicos es el que se da aquí, especialmente al equipo técnico y eso es importante, porque da cuenta del reconocimiento del valor del trabajo cultural. Eso creo que es otro de los logros, no solamente armar una programación, sino brindarle al equipo algunos beneficios”. 


-En 2025 se volvió a celebrar el Encuentro de Teatro Universitario, La Voz Ucevista; el Teatro y Títeres Cantalicio volvió a ofrecer funciones; el Orfeón Universitario regresó a su sala de ensayos; y se conformó el Consejo Central de Cultura, después de 20 años; ¿qué falta por retomar?

- Vamos a retomar los concursos de dramaturgia, la revista de Cultura Universitaria, los concursos y salones de arte y fotografía que hacía la Galería Universitaria de Arte, recuperar la memoria audiovisual de la Dirección, con La Cintoteca -que es mi proyecto bandera- y afianzar el tema de la formación y la investigación. Porque pareciera que la investigación es una cosa solamente para determinadas personas y resulta que todo el que tenga una agrupación, todo el que tenga un espectáculo, tiene que estudiar, tiene tener claro cuál es su propuesta, de dónde viene, cuáles son los anclajes; porque si no termina siendo todo muy chato, sin profundidad. La universidad tiene que hacer propuestas distintas. Este es el espacio de experimentación, de la innovación, de las nuevas propuestas, de las propuestas que van a confrontar al otro. No se trata solamente poner a funcionar una sala y obtener recursos, sino también brindarle orientación y fortalecer al equipo; y recordar que esto es distinto. Es distinto porque aquí no hay únicamente intereses comerciales. Las universidades tienen responsabilidades, con la cultura, con la ciudad, con el país. Este espacio tiene un perfil, que incluso está anclado con la propia memoria de la institución”.

“También este año, 2026, queremos continuar con las líneas de política cultural que tenemos establecidas: género, diversidades y reconciliación, esta última a raíz de los sucesos del 3 de enero, porque el país cambió. Tenemos que empezar a trabajar el tema de la reconciliación, el reencuentro, el diálogo, la ciudadanía; porque venimos de unos años, de una historia que ha sido dolorosa para muchos, incluyéndome. Dolorosa y en la que han cometido muchas arbitrariedades. Nosotros tenemos -de alguna manera- que hacer preguntas, no dar respuestas, a través del teatro, la danza, los títeres; a la cultura le corresponde hacer las preguntas. La cultura debería servir para pensar, para cuestionar a la realidad, comprenderla y ayudar a transformarla.


-¿Cuál ha sido su mayor satisfacción y su mayor sorpresa en la Dirección de Cultura?

-Mi mayor sorpresa es que nos ha tocado hacer arqueología. Y no solamente a mí, le ha pasado a varios del equipo. Nos hemos encontrado con documentos y reglamentos incompletos o mal guardados. Al entrar buscamos el reglamento de la Dirección de Cultura y resulta que; por ejemplo, saltaba de la página cuatro a la ocho y luego a la 10. Del artículo uno al cuatro no existe información, y casi que nos toca adivinar. Igual no localizamos la información de una iniciativa importante como la Asociación de Amigos de la Dirección de Cultura y que hoy en día, sería un apoyo fundamental a la gestión.

“Y mi mayor satisfacción hasta ahora ha sido que la gente reconozca que de nuevo la universidad se posicionó en el escenario cultural de la ciudad. Incluso me ha llamado gente que está en el exterior para felicitarnos. Yo creo que la gestión cultural pública tiene que brillar. Lo público tiene que ser excelente”.


-¿Cómo le gustaría que se recordara su gestión? 

-Cuando termine la gestión quiero dejar las capacidades instaladas. Quiero que la gente que conforma el equipo de la Dirección de Cultura, esté mejor, no solo económicamente, también como profesionales, como personas, como venezolanos.  

-Este año fue seleccionada como una de Las 100 Protagonistas, ¿cómo recibió la distinción?, ¿cómo vivió el evento?

-No me lo esperaba. Esto es muy lindo porque es reconocer la labor de las mujeres, primero. También es muy lindo la comunidad que se gesta ahí, cuando conformas ese grupo se genera una comunidad para hacer trabajo en red, una red bien bien productiva. Creo que el hecho que esté la Sinfónica Ayacucho, el Impact Hub, la Alcaldía, y la Embajada de Países Bajos también es importante porque habla de un esfuerzo de distintos sectores y áreas. 

“Sobre el evento, lleno de sorpresas agradables. Había mucha gente conocida, entre ellos Trina Medina, exdirectora de cultura, algunas exalumnas y otras profesoras de la UCV. El concierto estuvo hermosísimo. Estoy muy contenta sobre todo por lo que viene a partir de esto. Eso es lo más importante”.

Las 100 Protagonistas es un movimiento y evento anual de alto impacto que reconoce el liderazgo y la resiliencia de las mujeres que están transformando el país. El proyecto busca sacar del anonimato a mujeres que, desde diversas áreas, trabajan por una Venezuela más equitativa. El reconocimiento no es solo un título; es la integración a una comunidad de impacto que ya suma más de 500 mujeres. Este 2026 se celebró su quinta edición. El evento se realiza en la Concha Acústica de Bello Monte (Caracas) en el marco del Día Internacional de la Mujer. Está organizado por la Embajada de los Países Bajos; el Impact Hub Caracas; la Alcaldía de Baruta y la Sinfónica Ayacucho.  


Morella Alvarado

Morella Alvarado (Caracas, 1964) es licenciada en Artes, mención Promoción Cultural;  Maestra y Doctora en Estudios Socioculturales por el Instituto de Investigaciones Culturales de la Universidad Autónoma de Baja California (México). Desde el año 2017 se desempeña como Directora del Instituto de Investigaciones de la Comunicación (Ininco) de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV, rol que comparte con la Dirección de Cultura desde mayo de 2024. 

También ha ejercido la docencia en la Universidad Autónoma de Baja California (México), en la Facultad de Artes y en la Facultad de Ciencias Humanas; y en la Universidad Católica “Andrés Bello”, en Universidad Audiovisual de Venezuela, y en la Universidad Alejandro de Humboldt.

Formó parte del equipo de creación del seriado “Vivir y Convivir en Venezuela”, que promueve la convivencia y la participación ciudadana, a través del humor y se basa en el eduentretenimiento como estrategia; del Diplomado “Comunicar para la paz” con la organización Oportunidad Acciones Ciudadanas. Actualmente es miembro de la Alianza Pro Periodismo, colaboradora activa del Observatorio Global de Comunicación y Democracia (OGCD). Se desempeñó como Comisionada Especial para la promoción, desarrollo y divulgación de la cultura local, regional y nacional de la Alcaldía de Mariño (Nueva Esparta, Venezuela).