Alí Rojas: Al Orfeón nunca se le ha perdido la música venezolana

 


“Suele decirse que los venezolanos deben rescatar el aguinaldo, la parranda, la música tradicional. En el Orfeón no tenemos que rescatar nada. A nosotros nunca se nos ha perdido el aguinaldo, nuestra música venezolana. A nosotros no nunca se nos ha perdido, porque esa es la esencia de lo que nosotros hacemos”, recordó Alí Ramón Rojas Olaya, miembro del Orfeón Universitario, tras la celebración del “Concierto de Navidad” del 2025. 

El pasado 30 de noviembre el Orfeón Universitario y la Estudiantina Universitaria, dos de las agrupaciones más antiguas de La casa que vence la sombra, celebraron la edición número 40 de su tradicional “Concierto de Navidad”, recital que da la bienvenida a diciembre en Caracas y con el que comienzan a sonar los más memorables y emblemáticos aguinaldos y parrandas venezolanas. 

Los aguinaldos y las parrandas en Venezuela son más que simples canciones de diciembre: son el tejido social y emocional que define la identidad del venezolano durante el fin de año; son el resultado de un sincretismo único que sobrevive al paso del tiempo (español, africano e indígena); también son parte de algunos de los géneros que las agrupaciones ucevistas, actualmente dirigidas por Raúl López (Orfeón) y Yolanda Aranguren (Estudiantina), se han encargado de difundir, cultivar y transmitir por más de medio siglo.


El Orfeón Universitario fue fundado en 1943 por Antonio Estévez, y declarado “Patrimonio Artístico de la Nación” en 1983. Es el coro activo más antiguo del país y ha girado por Venezuela y el mundo. Es pionero de las agrupaciones corales universitarias venezolanas. Actualmente, está conformado por 36 miembros, entre estudiantes, egresados y comunidad universitaria. El pasado 3 de septiembre se incorporaron dos jóvenes a sus filas: Jesús Eduardo Morales y Valentina Ramírez.

Mientras que la Estudiantina se fundó en 1959 por Teófilo León. Es la agrupación de mandolinas más longeva en el país. Está inspirada en las tunas y rondallas europeas. Ha realizado innumerables presentaciones en las más importantes salas nacionales e internacionales. Cuenta con nueve producciones discográficas. En 2025 también incorporó nuevos integrantes, los estudiantes Yeritzon Cardozo (mandola), Ulises García y Jesús Chacón (guitarra).


“Este concierto que se presentó hoy, a casa llena, con más de 2700 personas bajo las “Nubes” de Calder es muy importante y tiene una gran trascendencia. Incluso en la época que estuvo cerrada el Aula Magna -sala donde suele celebrarse este recital- hicimos el “Concierto de Navidad” en el Centro Cultural Chacao. También se ha celebrado en el Círculo Militar y fuera de Caracas. Hoy el público pedía y pedía canciones, no quería que nos fuésemos. Fue un concierto muy exitoso”, indicó Rojas Olaya, quien es unos de los miembros más antiguos del grupo coral (bajo), forma parte de este desde 1992.

Para Jesús Eduardo Morales, estudiante de Ingeniería, uno de los nuevos miembros de la agrupación fundada por Antonio Estévez, era su primer “Concierto de Navidad”, un regalo de cumpleaños muy particular y emotivo: ese 30 de noviembre el jóven oriundo de la isla de Margarita cumplia 19 años de edad. 


“Ver el Aula Magna llena y a la gente pedir, cantar y bailar ‘La barca de oro’ y ‘Toma lo que te ofrecí’ fue fantástico. También fue una maravilla ver a la gente bailar ‘Amanece’ de Alejandro Carrillo con arreglos de Efraín Arteaga”, contó estudiante de Ingeniería visiblemente emocionado. 

"La barca de oro" (Alejandro Varga) es un aguinaldo, un himno a la identidad del estado Bolívar y una de las piezas más recordadas del repertorio navideño venezolano. Su historia está ligada a la vida bohemia y al paisaje del río Orinoco. Mientras que, “Toma lo que te ofrecí” (Aldemaro Romero) gaita de furro, una crónica llena de humor sobre la distracción y la humildad; y “Amanece”, un aguinaldo de parranda que describe la situación de un parrandero que lleva "tres días seguidos" de fiesta. 


Morales conoció al Orfeón Universitario durante una gira de este por el estado Nueva Esparta, realizada en 2023. “Fui a todos los conciertos. Luego en 2024, cuando me dan la posibilidad de estudiar aquí, gracias al programa Samuel Robinson, no desperdicié la oportunidad de verlos aquí y buscar la forma de entrar, de formar parte de la agrupación. Para el ingreso tuve que presentar varias piezas del repertorio del Orfeón, hice todo el proceso, hasta que finalmente el 3 de septiembre fue mi acto de investidura de la boina, que es lo que marca a un orfeonista”, recordó el joven. 

Actualmente, en el Orfeón Universitario y en la Estudiantina Universitaria conviven varias generaciones para seguir difundiendo, proyectando y haciendo música venezolana; enalteciendo los sonidos y relatos venezolanos, dentro y fuera del país. 


Fotos: Cortesía El Nacional y Juan Guillermo Briceño