El pasado 2 de diciembre se cumplieron 25 años de la declaratoria de la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC) Patrimonio Mundial de la Humanidad. El campus principal de la Universidad Central de Venezuela fue el tercer espacio de un recinto académico en conseguir esta distinción, el primero en América Latina y uno de los dos modernos que conforman la lista.
La Ciudad Universitaria de Caracas se comenzó a construir a principios de la década de los 40, en los terrenos de la antigua Hacienda Ibarra. Está conformado por 89 edificaciones, en los más variados y atrevidos diseños arquitectónicos, destinados a albergar nueve facultades y diversas dependencias administrativas y de investigación, servicios culturales, deportivos y hospitalarios. La Síntesis de las Artes Mayores es el concepto central y la característica más celebrada de la CUC.
La "Síntesis de las Artes Mayores” fue el nombre que Villanueva dio a su proyecto de la Ciudad Universitaria. Este consistía en la integración total y coherente de la arquitectura, la escultura y la pintura para crear un espacio único e integral. Para llevar a cabo este ambicioso proyecto convocó a una generación de artistas de vanguardia, tanto venezolanos como extranjeros, 25 en total; autores de las 108 obras de arte que forman parte de la CUC.

De acuerdo a la investigación realizada por Juan Pérez Hernández, Conservador Jefe de Obras de Arte del COPRED, con la creación de la CUC y el proyecto “Síntesis de las Artes Mayores” se genera la primera colección de arte moderno en el país, cargada de autenticidad, perdurabilidad y universalidad”.
Mateo Manaure, Pascual Navarro, Francisco Narváez, Oswaldo Vigas, Víctor Valera, Carlos González Bogen, Jesús Soto, Alejandro Otero, Alirio Oramas, Braulio Salazar, Héctor Poleo, Omar Carreño, Armando Barrios y Miguel Arroyo son los nacionales.
Los extranjeros son: Sophie Taeuber-Arp, Pedro León Castro, Alexander Calder, Jean Arp, Fernand Léger, Victor Vasarely, Henri Laurens, Antoine Pevsner, Wifredo Lam, Baltasar Lobo y André Bloc.

Cultura UCV al Día hizo una selección de 25 obras para celebrar el primer cuarto de siglo de la declaratoria de patrimonio de la CUC, una invitación a visitar el principal museo a cielo abierto de la capital venezolana y recorrer una vez más la máxima creación de Villanueva:
“Sonoridad” es la pieza de la única mujer del grupo de artistas reunidos en la Síntesis de las Artes de la CUC, Sophie Taeuber-Arp (1889–1943), una destacada artista suiza, pionera del arte abstracto y una de las figuras más influyentes del movimiento Dadá en Zúrich. Su obra, un mural, se encuentra en la Biblioteca de Psicología.
La pareja de Taeuber, Jean Arp (1886-1966), también está presente en el campus con el “Pastor de Nubes”, una de las esculturas más fotografiadas del recinto académico, ubicada en la Plaza Cubierta. En este espacio también están los murales de Pascual Navarro (1923-1986), junto al Paraninfo; “Homenaje a Malevich” de Víctor Vasarely (1906-1997); los de Mateo Manaure (1926-2018) cerca a la Sala de Conciertos y el de Carlos González Bogen (1920-1992) en las escaleras de acceso a los balcones del Aula Magna.

Siguiendo con las esculturas están: “Amphion” de Henri Laurens (1885-1954) y “Positivo-negativo” de Víctor Vasarely (1906-1997), ambas ubicadas también en la Plaza Cubierta; “Dinamismo en 30°” de Antoine Pevsner (1884-1962), pieza metálica constructivista que se encuentra frente al Paraninfo; “La Maternidad” de Baltasar Lobo (1910-1993), una figura femenina estilizada que simboliza la fertilidad y el cuidado, ubicada en Tierra de Nadie; “La Cultura” de Francisco Narváez (1905-1982), en la Plaza del Rectorado, es una de las piezas más importantes del maestro venezolano en el campus; y la escultura cinética de Jesús Soto (1923-2005), en los jardines de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU).
Los murales en la Plaza del Rectorado: “Composición estática” y “Composición dinámica” de Oswaldo Vigas (1923-2014); el de Armando Barrios (1920-1999) en edificio antiguo museo; los de Víctor Valera (1927-2013) en la Facultad de Humanidades y Educación; el tríptico de Miguel Arroyo (1920-2000) en la FAU; “Progresión rítmica en tres movimientos” de Alirio Oramas (1924-2016), ubicado en el PH de la Biblioteca Central; los “murales-relieve” de Wilfredo Lam (1902-1982) en el Instituto Botánico y el de Mateo Manaure (1926-2018) en la Facultad de Ciencias; el de André Bloc (1896-1966) en el edificio de Comunicaciones; y las fachadas de la Biblioteca de Ingeniería de Alejandro Otero (1921-1990) y de la Facultad de Odontología, “Policromía”, de Omar Carreño (1927-2013).
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Los vitrales “Bi-mural” de Fernand Léger (1881-1955), ubicado en el hall de la Biblioteca Central; y “Policromía” de Braulio Salazar (1917-2008), en el auditorio de la antigua Escuela de Enfermería.
Por último, una de las obras más importantes del campus principal de la UCV, las “Nubes” de Alexander Calder (1898-1976), piezas que son muestra de uno de los relatos más fascinantes de la arquitectura moderna. No nacieron solo como una obra de arte, sino como la solución a un "error" de ingeniería que terminó creando una de las salas con mejor acústica del mundo.
Este marzo, a las celebraciones de los 25 años de la declaratoria de patrimonio, se sumará el aniversario 72 de la inauguración del Aula Magna; ambos eventos se festejarán con la realización un concierto de la Orquesta Sinfónica Venezuela (OSV), en el que recrearán los ensayos para la instalación de las “Nubes” de Calder en la sala y el primer recital en el lugar.

Las obras en la CUC están identificadas con título de la pieza y nombre del autor